viernes, 22 de julio de 2011

Hoy 23 de julio se cumplen cien años de la inauguración de la cancha de Newell’s en el parque

Aspecto de la cancha de Newell’s en el Parque de la Independencia en sus primeros años.


Al cumplirse en el día de la fecha los cien años de la inauguración de la cancha de Newell’s Old Boys en el Parque de la Independencia, retrocedamos hasta el lejano 1911 y revivamos como fue aquella fiesta de apertura de la casa leprosa.

Corrían los primeros meses del año 1911 cuando los dirigentes del club rojinegro, gracias a las gestiones del Dr. Claudio Newell y de su presidente por ese entonces, el señor Humberto Semino, consiguieron una concesión otorgada por la Municipalidad de Rosario en unos terrenos ubicados en el Parque de la Independencia, donde previamente se había situado la quinta Tiscornia. En ese lugar, cercano al hipódromo y al laguito, asentarían su nueva cancha. En el mencionado sitio comenzaron con la construcción de una tribuna de madera techada que se ubicaría a espaldas de la Av. Ovidio Lagos. La obra, que estuvo a cargo de la empresa John Wright y Cía, tardó algunos meses en concertarse. Poco antes de terminarse de construir los transeúntes que pasaban por el lugar miraban con admiración y satisfacción desde lo alto de la montañita como se erigía la nueva tribuna, que se inauguraría algunos días después. Se fijó como fecha de inauguración el 23 de julio, pero ese día Ñuls debía medirse ante Provincial, por la Copa Vila. Alejandro Berruti, presidente de la Liga Rosarina de Football propuso la suspensión de dicho encuentro para que Newell’s pudiera tener su fiesta de apertura del nuevo estadio. Pese a la oposición tenaz de los directivos del club rojo, luego de varias deliberaciones se decidió posponer el cotejo entre Newell’s y Provincial. Confirmada la fecha en que se llevaría a cabo el estreno del nuevo field, se organizó una gran fiesta para celebrarlo. El sábado 22 arribó a nuestra ciudad la delegación del club Porteño, que sería el rival de turno del cuadro leproso. Los jugadores visitantes fueron agasajados con una comida, además el domingo por la mañana se los llevó de paseo por la ciudad en el tranvía Blanco de la empresa de trasportes, reservado para las ocasiones especiales.
Finalmente el domingo 23 de julio se desarrolló la ceremonia de inauguración, que contó con la presencia de numeroso público que asistió al acontecimiento. Los espectadores ingresaron al estadio por la puerta que estaba situada en la esquina de Pueyrredón y Cochabamba.
Para la ocasión se efectuó un partido amistoso que comenzó a las 14.50 horas y fue arbitrado por Alberto Olavarría Le Bas. El encuentro se hizo netamente favorable al elenco visitante, que tenía el viento a favor. A los 25’ Marques abrió el marcador, luego de un tiro de esquina. A los 36’ el mismo jugador anotó el segundo tanto para su equipo. Cuatro minutos después lograría una nueva conquista, que nació de un error de Torelli, que dio un mal pase atrás, provocando la salida del guardameta leproso Dellacasa, que al chocar con Hamblin, dejó el arco desguarnecido, la acción la completó el delantero porteño Poulsen que con un suave disparo mandó el balón al fondo de la red. Con ese gol concluyó el primer período. En el complemento fue Newell’s quien tuvo el viento a su favor, sin embargo el trámite del cotejo le siguió siendo desfavorable. A los 10’ y 30’ respectivamente Marques señaló dos tantos más para completar la goleada con que finalizó el encuentro, en el cual Porteño logró imponerse por 5 a 0. A pesar de la derrota la fiesta no se empañó y fue todo un éxito en concurrencia. Muchas familias asistieron al histórico evento.
A partir de ese día Newell’s pasó a formar parte de la fisonomía del parque, ya que se asentó allí para quedarse, para tomarlo como propio. En ese escenario escribió páginas doradas a los largo del tiempo y forjó a grandes jugadores. Con el correr de los años se fueron ampliando las instalaciones hasta llegar a tener el aspecto que hoy posee.

Síntesis
Newell’s Old Boys 0: Juan Dellacasa; Tomás Hamblin y Rafael Bordabehere; Martín Redin, Caraciolo González y Antonio Torelli; C. Hollamby, Manuel Paulino González, Faustino González, Cayetano Blotta y Hugo Mallet.
Porteño 5: J. J. Rithner; P. Rithner y C. Galup Lanús; A. Galup Lanús, D. Bacigaluppi y B. Berizzo; E. Galup Lanús, M, Genoud, A. Marques, V. Poulsen y A. Cordero
Goles: 25’, 36,’ 55’ y 75’ Marques (P); 40’ Poulsen (P).
Cancha: Newell’s Old Boys.
Árbitro: Alberto Olavarria Le Bas.

Nota: El anfitrión salió al campo de juego con una importante ausencia, ya que esa tarde no pudo jugar José Pinoto Viale, figura del equipo por ese entonces, por tal razón lo reemplazó un joven futbolista de la cuarta división, llamado Cayetano Blotta. Asimismo José Hiriart, que habitualmente ocupaba el puesto de arquero, tampoco fue de la partida, reemplazándolo Juan Dellacasa, que años después se dedicó al periodismo deportivo, siendo el autor del libro Puntapié Penal.

jueves, 21 de julio de 2011

Ennis Hayes

Ennis Hayes en 1919 vistiendo la camiseta de Rosario Central.

Ernesto Hayes nació en la ciudad de Rosario el 10 de mayo de 1896 y falleció en el año 1956. Fue un habilidoso futbolista, que se destacó en la era amateur. Conozcamos su historia, que vale la pena ser contada.
Ennis (apodo que ostentó), era hijo de un inmigrante inglés que vino a la Argentina a trabajar en la construcción de los ferrocarriles y no sólo pasó a la historia por ser el hermano menor de Harry (histórico futbolista rosarino), sino también por sus habilidades para manejar el balón y su comportamiento indisciplinado, que más de una vez lo llevó a tener serios inconvenientes. Asimismo era poseedor de una gambeta que hacía enloquecer a los rivales.
Inició su carrera como futbolista el 10 de octubre de 1912, jugando para Rosario Central, que esa tarde se midió ante Newell’s por un cotejo válido por los cuartos de final de la Copa de Honor Municipalidad de Buenos Aires. No fue un buen día para Ennis, puesto que su equipo cayó derrotado en el tiempo suplementario por 5 a 3 (empataron 2 a 2 en los 90’ reglamentarios). El compromiso se efectuó en la cancha que Central tenía en la Villa Sanguinetti, en inmediaciones del cruce Alberdi. Luego en 1913 tuvo un efímero paso por Embarcaderos Córdoba y Rosario (después Nacional y hoy Argentino) y regresó ese mismo año al elenco auriazul, donde se adjudicó el Concurso por Eliminación (torneo que puso en juego la Federación Argentina de Football).
Como mencioné anteriormente era un jugador habilidoso, pero a la vez conflictivo, tan es así que el 23 de diciembre de 1917 en un encuentro frente a Racing Club correspondiente a las semifinales de la Copa de Honor Municipalidad de Buenos Aires, en la cancha de Independiente le propinó un golpe de puño al árbitro José Vacarezza. El puñetazo se lo aplicó luego de que el juez sancionó un penal a favor del elenco albiceleste. Esa agresión le valió una inhabilitación perpetua, que posteriormente en 1919 fue revocada, por lo tanto pudo volver a jugar.
Cuentan que Ennis poseía una gran destreza y habilidad con la pelota, siendo capaz de eludir a varios rivales. En un partido de la Copa Vila de 1919, donde Central se midió ante Gimnasia y Esgrima, luego de pasar a algunos oponentes y llegar hasta el arco contrario, se sentó por unos segundos en la pelota, cuando se acercó un rival convirtió el quinto tanto. Ese acto de autosuficiencia hizo enfadar a los jugadores del equipo Mens Sana, por lo que se generó una trifulca. Incluso su padre, que estaba en la tribuna se enojó y le gritó “hacer el gol sí, pero burlarse del rival, no”. Esa no fue la única vez que cargó y provocó al contrincante; en 1920 en un choque frente a Belgrano, en la cancha que Rosario Central poseía en cercanías de la Parada Castellanos, dos minutos después que su hermano Harry señalara un gol, Ennis gambeteó a Juan Beltramo y como ante Gimnasia se volvió a sentar en el balón, tras el hecho el experimentado zaguero del conjunto papero se enfureció y le tiró una patada, que no llegó a destino, porque su receptor logró eludirla. Nuevamente se armó un escándalo entre los futbolistas, que obligó al árbitro a suspender el encuentro. Pero no todas sus jugadas fueron para burlarse de sus oponentes, sino que realizó otras en las que deslumbró por su gran capacidad para manejar el balón. Una de ellas, según las crónicas de la época, la efectuó en el mes de mayo de 1915, en ocasión de un clásico ante Newell’s. A los diez minutos, Ennis Hayes tomó la pelota, eludió a tres adversarios para llegar al área, donde también esquivó con una elegante finta al guardavalla José Airaldi y se metió con el balón en el arco rival, señalando un gol de antología. Luego en el segundo tiempo marcó una nueva conquista, aportando así dos tantos en la goleada auriazul por 6 a 0.
Cabe señalar que se desempeñó tanto como insider izquierdo (su puesto habitual) y derecho, ya que podía jugar por las dos puntas. Además es importante remarcar que por sus buenas actuaciones fue convocado para vestir la casaca del seleccionado argentino, donde entre los años 1915-1919 jugó once partidos y señaló cuatro tantos.

sábado, 9 de julio de 2011

Hace veinte años Newell's se proclamó campeón en La Bombonera

Newell’s el día de la consagración en la cancha de Boca. Parados: Berizzo, Martino, Scoponi, Pochettino, Garfagnoli y Fullana. Agachados: Saldaña, Domizzi, Llop, Cozzoni y Zamora.


Un día como hoy, hace veinte años Newell’s Old Boys, dirigido técnicamente por el loco Marcelo Bielsa se coronó campeón en La Bombonera, tras imponerse ante Boca Juniors en la tanda de penales. El elenco rojinegro llegó a esa instancia decisiva gracias a su consagración en el torneo Apertura 1990, mientras que el conjunto xeneize se adjudicó el Clausura 1991. En ese entonces (fue la única vez que sucedió) la A. F. A. dispuso la disputa de una final para determinar al campeón de la temporada 1990/91. El primer cotejo se efectuó el sábado 6 de julio de 1991 en la cancha de Rosario Central, donde el cuadro leproso doblegó a su rival por 1 a 0, con un tanto marcado por Eduardo Berizzo de cabeza. Tres días después, es decir el martes 9 de julio, fecha patria en la República Argentina, ya que se conmemora la Independencia, se llevó a cabo el partido de vuelta en el estadio Alberto J. Armando, conocido popularmente como La Bombonera. El estado del campo de juego no era el óptimo para jugar un encuentro tan importante, puesto que se encontraba embarrado, producto de la gran cantidad de agua caída sobre él. Al final de los noventa minutos Boca logró la ventaja de un gol, que anotó Reinoso, sobre el epilogo del partido, lo que obligó a la disputa de un alargue, debido a que en el resultado global terminaron igualados en uno. En el tiempo suplementario no se sacaron diferencias, por lo tanto fue necesaria la definición por penales. Allí la figura fue el gringo Scoponi, arquero leproso, que le detuvo a Graciani el primer lanzamiento de la tanda, posteriormente Berizzo puso en ventaja a Ñuls, instantes después nuevamente Scoponi se quedó con un remate rival, ya que le contuvo el penal a Claudio Rodríguez. Luego Llop señaló el 2 a 0; Giunta anotó el descuento para Boca; Zamora estampó el 3 a 1 rojinegro y finalmente Walter Pico estrelló su disparo en el travesaño, permitiendo así la consagración de Newell’s y desatando la algarabía de sus hinchas, que se hicieron presentes esa tarde nublada en La Boca.

Síntesis de las finales
Jugado el sábado 6 de julio de 1991.
Newell’s Old Boys 1: Norberto Hugo Scoponi; Juan Manuel Llop, Fabián Garfagnoli, Mauricio Pochettino y Miguel Ángel Fullana; Julio César Saldaña, Eduardo Berizzo, Gerardo Daniel Martino, Julio Zamora (81’ Juan Carlos Roldán), Ariel Cozzoni y Cristian Domizzi. DT: Marcelo Alberto Bielsa.
Boca Juniors 0: Navarro Montoya; Soñora, Simón, Hrabina y Moya; Giunta, Pico, Reinoso y Tapia; Graciani (60’ Apud) y Gaúcho. DT: Óscar Washington Tabárez.
Gol: 47’ Eduardo Berizzo (NOB).
Cancha: Rosario Central.
Árbitro: Juan Carlos Crespi.
Recaudación: 3.388.600 australes.
Berizzo señaló de cabeza el único gol del partido de ida jugado en Arroyito.

Disputado el martes 9 de julio de 1991
Boca Juniors 1 (1): Carlos Fernando Navarro Montoya; Diego Soñora, Juan Simón, Enrique Hrabina y Carlos Moya (70’ Antonio Apud); Blas Armando Giunta, Walter Reinaldo Pico, Gerardo Reinoso y Carlos Daniel Tapia; Alfredo Graciani y Gaúcho (79’ Claudio Rodríguez). DT: Óscar Washington Tabárez.
Newell’s Old Boys 0 (3): Norberto Hugo Scoponi; Juan Manuel Llop, Fabián Garfagnoli, Mauricio Pochettino y Miguel Ángel Fullana; Eduardo Berizzo, Julio César Saldaña, Gerardo Martino (39’ Juan Carlos Roldán) y Julio Zamora; Ariel Cozzoni (91’ Ariel Boldrini) y Cristian Domizzi. DT: Marcelo Alberto Bielsa.
Gol: 82’ Reinoso (B. J.).
Cancha: Boca Juniors.
Árbitro: Francisco Lamolina.
Expulsados: 45’ Marcelo Bielsa (DT de NOB), 10’ t. s. Simón (B. J.) y Cristian Domizzi (NOB) por agresión mutua. Antes de comenzar el segundo tiempo de la prórroga fueron expulsados Raúl Donsanti y Carlos Picerni (ayudantes de campo de NOB).
Definición por penales: Para Newell´s anotaron Berizzo, Llop y Zamora, en tanto que para Boca convirtió Giunta. Scoponi (NOB) detuvo los remates de Graciani y Rodríguez (B. J.), mientras que Pico (B. J.) estrelló su disparo en el travesaño.
Recaudación: 5.179.250 australes.

Nota: Newell’s no pudo contar en las dos finales con Fernando Gamboa y Darío Franco, convocados por Alfio Basile para la Copa América de ese año disputada en Chile, en tanto en Boca estuvieron ausentes Gabriel Batistuta y Diego Latorre, por el mismo motivo. En su lugar la dirigencia xeneize contrato a la vieja Gerardo Reinoso y al brasileño Gaúcho, provenientes de River Plate y Flamengo de Río de Janeiro, respectivamente.

Video Final Temporada 1990-91


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9 de julio de 1816-2011: 195° Aniversario del Día de la Independencia Argentina